MAPA de 24 horas
La técnica del monitoreo ambulatorio de presión arterial (MAPA) ha revelado un número de parámetros nuevos de la presión arterial (PA) que son relevantes en la atención clínica de la hipertensión arterial, dentro de los que se encuentran la hipertensión sistólica aislada, la hipotensión ortostática, la hipertensión nocturna, el fenómeno dipper, etc.1
Estos parámetros también sirven como predictores de complicaciones, como la hipertrofia ventricular izquierda y microalbuminuria. Estos elementos, obviamente, pueden ser beneficiosos con un uso adecuado en la práctica médica; además, se acepta internacionalmente en la actualidad como una investigación indispensable para determinar la hipertensión arterial en pacientes con sospecha de padecerla y como Regla de Oro de su control. Esta investigación no sustituye lo establecido por la práctica clínica diaria.2,3
Al nivel internacional, la necesidad del desarrollo de la técnica del MAPA, surge por el interés de encontrar una explicación a la evolución diferente de un paciente con hipertensión arterial a pesar de tener cifras similares tomadas en consulta. Esto llevó a un grupo de científicos ingleses lidereados por Sir. George Pickering,4 a desarrollar un equipo para la monitorización ambulatoria de la presión arterial durante un período de 24 h, utilizando una cánula intraarterial, basados en el principio de Stephen Hales cuando midió la presión arterial con un tubo colocado en la arteria del cuello de un caballo. A partir de entonces, se intentó encontrar un método más práctico y menos invasivo, así gracias a nuevos aportes y mejoras del sistema llevados a cabo por Rafery, Di Rienzo, Pickering y otros investigadores, se hizo posible el MAPA por medios no invasivos, lo que ha posibilitado un estudio detallado del comportamiento circadiano de una variable biológica dinámica como la PA.
